Fisioterapeuta se convierte en líder de la industria

El Instituto Ariana, de Austin, Texas y Newton Paskin, de San Francisco, California

Ariana Vincent, fisioterapeuta y fundadora del Instituto Ariana

A lo largo de su carrera, Ariana Vincent ha visto evolucionar la fisioterapia hasta convertirse en una forma respetable de terapia y una profesión sólida. Ariana comenzó a practicarla hace 32 años y la enseña desde hace 14. Actualmente imparte más de 33 cursos de educación continua en fisioterapia, masaje prenatal y de traumatismo.

“Cuando empecé, lo único que se requería era abrir tu consultorio y colocar el título de fisioterapeuta”, recuerda Ariana; “Ahora gozamos de un mayor respeto en la comunidad médica y contamos con información científica que documenta los beneficios del masaje”.

El Instituto Ariana imparte cursos de educación continua en vivo y en línea a personas que practican la terapia de masaje en todo el país. Ariana participa también en organismos normativos y de certificación a nivel local, estatal y nacional que defienden y promueven su profesión. Afirma que “la participación en estos consejos es una forma de retribuir a la comunidad y de hablar en favor de la integridad”.

Como maestra, profesional, empresaria y escritora de libros, Ariana ha logrado satisfacer diversas inquietudes: “Disfruto mezclar lo cognitivo y lo cinestésico; eso me mantiene fresca y motivada”.

Cuando Ariana se incorporó a MicroMentor, ya contaba con una fuerte experiencia como empresaria, pero necesitaba incrementar su prestigio como educadora y líder. Fue entonces que conoció a Newton Paskin, un exitoso ejecutivo de negocios brasileño-estadounidense procedente del mundo de la alta tecnología corporativa.

“Tenía tiempo libre y me sentía insatisfecho con mi entorno de trabajo”, recuerda Newton; “entonces conocí a Ariana en MicroMentor. Hizo por mí más de lo que yo pude hacer por ella. Es increíble cómo enriqueció mi vida”.

Newton Paskin, mentor de negocios

Newton y Ariana construyeron una excelente relación. De inmediato empezaron a establecer metas y hablaban largas horas cada semana. Su trabajo conjunto finalmente condujo al establecimiento del Instituto Ariana y a su participación en órganos directivos nacionales.

“Multiplicó por 100 todo lo que le dije. Su energía era increíble”, comenta Newton; “para Ariana, su empresa es su vida. Eso me demostró que las teorías de la gran empresa pueden aplicarse a la pequeña empresa. También allí se puede cambiar la industria e influir en las políticas”.

Como en otras conexiones exitosas en MicroMentor, fueron esenciales la confianza y la motivación de llevar al cabo las acciones proyectadas.

“Newton me hizo sentirme muy entusiasmada”, dice Ariana; “el hecho de que habláramos todos los viernes me ayudó a mantenerme enfocada y productiva”.

Ariana confía firmemente en el poder de las redes. Obtuvo el apoyo de un equipo de Maestría en Administración de Empresas de la Escuela de Negocios McCombs en la Universidad de Texas. También creó un círculo de apoyo integrado por 34 personas de diversa formación que guían su desarrollo continuo.

“La mentoría es esencial. No siempre estoy de acuerdo con mis mentores, pero es bueno contar con la opinión objetiva de un tercero con quien puedo compartir mis ideas”, reflexiona Ariana.

“Conocer a Newton en MicroMentor fue una de las mejores cosas que me han pasado.”


Los siguientes pasos: